Te puedo asegurar que nunca me habían enseñado unas gambas como esas que casi saltaban en la caja. Una maravilla del mar (entre otras muchas). Esa noche parecía haber un buen sarao de pescados a cuál más fresco. Sitio muy recomendable a pesar de su pobre oferta de vinos.
Lo del tocinillo es cada vez más difícil, pero este era casero y muy bueno (me comentaron que se lo hacía una señora en Conil; no sé si será verdad).
Saludos