Por ese precio creo que no está la cosa nada mal. A mi la ensaladilla me encanta aunque la como en contadas ocasiones. Las croquetas ya ni te cuento...
Hace poco me ocurrió en un bar de por aquí que pedí un albariño y me sacaron un albarín. :-) El camarero leyó la etiqueta y se quedó tan ancho. Demasiada fruta para mi gusto. Un abrazo.