A mí también me parece bien el detalle de dejar la añadidura a gusto del cliente respecto, al tema de la cuajada.
Respecto a los postres y añadidura, creo que hay que lanzar en mi modesto criterio una campaña contra la dichosa manía de añadir nata industrial a los postres, se creen que qué hacen una gracia. Sin ir más allá ayer me volvió a ocurrir.
Saludos