Magnífico artículo. Y gran experiencia ese 48!. Lástima que no os sacarán el 64 (tinto, y eso que los semidulces de esa época son bárbaros), expresión única de lo que fueron y, pena, penita, pena, hoy no son. Ojala vuelvan por sus fueros, pero con 120.000 botellas de producción es difícil que suceda.
Un saludo