Bueno, un par de GT’s bien preparados y se pasó el cabreo… :-D
Fíjate que en este restaurante tienen sumiller, así que todavía lo entiendo menos, en especial los detalles en cuanto a la temperatura del vino o el hecho de que faltaran referencias en carta. Yo cato con los sumilleres de la AMS todos los viernes y el panorama por desgracia está complicado, muchos no tienen independencia para desarrollar sus criterios y en muchos casos la política de los dueños de los negocios es cerrarse a los gustos de los clientes en vez que tratar de “educarles” en el consumo del vino, algo que al final un buen cliente siempre agradece. Lo de los programas de TV lo comentábamos ayer en una cata con Manuel Lozano, enólogo de Bodegas Lustau, los grandes grupos bodegueros deberían hacer algo al respecto y es una pena, porque del “boom” de la gastronomía el vino debería ir de la mano.
En fin, afortunadamente la batalla no está del todo perdida, hay gente con inquietudes que está apostando por el vino. Pero pocas en una ciudad tan grande como Madrid.
Saludos,
Eugenio.