Sí que jode, hay que reconocerlo, al final de una comida que pudo ser bastante buena pasamos a una comida totalmente olvidable por el tema del vino. Hay cosas que nunca entenderé como la política de precios de muchos restaurantes con los champagnes, no entiendo por qué a igualdad de precios con otros vinos, los espumosos tienen que ser mucho más caros en carta…
Saludos,
Eugenio.