Gran post, Mara.
Me quedo con dos ideas que me han llamado mucho la atención.
La primera es el tema del estrés hídrico de la viña. Es increíble cómo, como pasa con otras especies animales (entre las que incluye a los humanos), no sacamos lo mejor de nosotros mismos hasta que no nos vemos "con el agua hasta el cuello". Y me viene al pelo esa expresión para comentar este tema de la viña. Sería un poco como en esas situaciones de estrés en las que la adrenalina nos sube y hacemos cosas inhumanas:
...en estos suelos agrestes la cepa sufre un poco, tiene que hacer más fuerza para extraer lo que necesita...
La segunda idea es tan poco terreno para tanto productor. Ahí no hay cooperativismos que valgan. Cada uno es responsable de su pequeña parte y la cuida como mejor sabe y como mejor puede. Habrán cooperativismos pero de una finca a otra para ayudarse y traspasar conocimientos de unos a otros. Una pequeña y a la vez numerosa familia, vamos.
No he probado casi nada de vinos de Ribeiro. De los que cataste, solo el Finca Viñoa. Hay que ponerse las pilas, que ahora llega tiempo de blancos :)
Un abrazo!
PD: Como idea adicional, pues lo de siempre. Todos cometemos errores y Ribeiro no es ni de lejos la única zona vinícola que los ha hecho. Algunas veces basado en motivos económicos, otros en sociales, otros en políticos, y otras muchas en desidia humana.
PD 2: Ribeiro me recuerda de alguna forma a El Bierzo. ¿Tú que crees?