Estamos, yo creo, en los inicios de un proceso de revalorización de la sala. Tras muchos años de estrellato y protagonismo eclipsante de los chefs (que lo siguen teniendo) y del casi desprestigio del trabajador de sala (con esos "Chsssss, campeón, tráeme.....!" que tanto molestan a alguno que conocemos y tan habituales) parece que por fin se les comienza a poner en valor...
Yo soy un apasionado defensor del trabajo en sala. El empresario debe mimar este punto. A mi, en lugares con pretensiones, ya no me valen l@s chavales mon@s y modern@s con ganas pero sin formación alguna. Yo pido algo más en lugares cuya oferta y precio te hacen pensar que vas a encontrar algo más. Y en el resto de sitios, también, a otro nivel, al que corresponda, pero también..
Quiero encontrarme profesionales de la sala.