Gracias. La verdad es que lo de esperar para comer tampoco lo llevo muy bien. Casualidades de la vida, pedimos primero la mesa en Momiji pero, como estaba lleno, al final terminamos en Nozomi. Tuvimos suerte porque justo en el momento de llamar acababan de anular una mesa (mejor dicho, barra) que al final resultó ser el quid de la cuestion.
Saludos.