Apuntado queda el restaurante y el pueblo para cuando volvamos por allí. Y respecto al precio del vino, para ser Francia es casi un regalo. Tendrían buenas copas, no? Por cierto, estamos en negociaciones con elgranjefe a ver si en mayo organizamos algo en el Korpilombolo, que ya hace mucho de la última. A ver si os podéis escapar y nos conocemos. Saludos!
Ferran