Seguro que es el mismo, Aurelio. Tenía pinta de ser el dueño, un hombre ya con una edad madurita y con unos conocimentos de todas las cervezas increíble. Un crack!
Era como una enciclopedia andante pero con simpatía y sin cansar, no como algun@s otr@s que hay por ahí que acaban resultando un tanto pesad@s.
A ver si vuelves y nos lo cuentas tú!