Efectivamente, viene muy bien hacer una pausa... y como bien tu dices te permite reemprender de nuevo el ritmo
restaurantero "normal"
El xarel-lo me gustó mucho, además este había sido fermentado en ánforas de arcilla y le daba un gusto muy particular, lo que pasa es que como no soy un "conocedor" de vinos me es difícil plasmar sobre el papel lo que siento verdaderamente al degustar un vino...
Un abrazo
Joan