Vamos a ver: longaniza, rabo de toro, manitas de Cordero y no sé cuántas cosas más, porque no me querido obnubilizar, eso es comer y que se dejen de otras zarandajas.
Ya se que sería entrometerme en un tema familiar, pero con esa comida en un lugar clásico, y con los tres hermanos Gómez (dejo sin guión), tiene que ser una maravilla a poco que se parezcan tus hermanos a ti.
Respetaré a la familia.