Si quitamos el tataki, de lo comido no se puede decir otra cosa más se trataba de cocina y platos de toda la vida. De esosque cuando están poco más que regular no importa mucho, y que cuando están a gran nivel casi emocionan.
Me ha gustado mucho esa frase que has escrito: "pecaba de escucharse en exceso a sí mismo y de cierto engolamiento".
Mucha gente que está el público no sabe, lo importante es hacer sentirse importante al cliente, y por otra parte dar la sensación de que el nivel del anfitrión es bajo.
Te felicito por el comentario.