Todos los platos a un altísimo nivel, y un par de ellos excepcionales: las cocochas y el pichón.
El momento en que pediste que nos levantáramos todos y acudiéramos a saludar a Paco y a Rafa, fué único. Claro que, como buenos Restauranteros, aprovechamos para volver a nuestro sitio con un nuevo postre con el que rematar el festín.
Gracias por ese Sábado Brutal.