No sólo la desaparición de la garnacha y de la viura sino también la disminución de la acidez volátil - método preconizado por los enólogos Jean Ribéreau-Gayon y Emile Peynaud - encima, se acortan los tiempos de crianza. Los riojanos eran los mejores criadores del mundo : gracias al antiguo sistema de larguísimas crianzas, era posible elaborar un gran vino, complejo y longevo, a partir de una cosecha calificada como " normal. " Ahora, hay una tendencia muy acelerada a la uniformización y una funesta manía de copiar.