No, si a mi realmente me da igual quela comida tenga o no sal. Disfruto igual. Ahora prefiero la falta al exceso!
No pude la verdad. Lo peor de todo es que cuando salía de Laredo comentaba el hambre inhumano que tenía (habií devorado un pulpo al horno con patata en casa) y fue ponerme a comer y cuando me dí cuenta, me costó acabar los huevos.
En otro comentario que tengo colgado de este restaurante comí lo que no estaba escrito. Pero fue comida, esto de cena cambia completamente! Volveré, que me gusta subir hasta aquí arriba la verdad!