Pues ya la vale a Sergio, jeje. Yo tuve invitados también un domingo en Las Piscinas y antes de comer les subí al coche para darles una vuelta por la zona, qué menos que subir a Abionzo para ver todo el valle, que ver el soberbio Palacio y llevarles a Selaya a comprar quesadas donde El Macho. Ya le daré yo al “anfitrión”…
Saludos,
Eugenio.