Ojalá anarquías como esta fueran aplicables en otros ámbitos. En cuanto vimos el postre nos acordamos de Gasti el Txocolatero, que en breve le quitas el puesto a Paquito ;-P
Oye!pues ahora que me fijo... los ojos de la cabra no se van mucho de los que ponía mirando las golosinas eh?
Muchas gracias Jon por tus palabras. Un abrazo!