Como no recordarlo, queda dentro para siempre, yo soy así. Y luego tu forma de ser tan alegre, hace que cuando te vea, gane y se afiance, a pesar de que no coincidimos mucho, o cuando lo hacemos estamos super pillados, impidiendo poder estar un poco más.
La vertical, para mi fue toda una sorpresa, reconozco (y en su día, lo dije) que no me apunte a esa cata, pero no había sitio y la puse como segunda opción. Bien no voy a decir a estas alturas quien y como es Toni Sarrión, nos enamoro con su trabajo y su tesón, nos dio un recorrido por el lugar, por el terruño, como nunca, y la posibilidad de poder catar todos sus vinos, fue simplemente, memorable. A mi me ha servido en el futuro, para poder situar a la Bobal y a sus posibilidades. Y cada vez que he coincidido con Toni ha sido un encuentro nuevo y diferente. Pero quiero ser justo y decir, como en mi comentario anterior, que el equipo es de primera, que cree en el proyecto y lo vive, un saludo.