Nos envalentonamos y al final acabamos donde acabamos, pero nos lo pasamos muy bien. Estube con dos compañeros de trabajo con los que tengo una magnífica relación y cuando nos juntamos rara es la vez que no nos sobramos un poco. Buena gente, la verdad.
El restaurante de mañana es de otro nivel. Seguro que te va a sorprender, al igual que los vinos, muy variados y bien elegidos. De éstos (ahora no me refiero a los vinos) nada te digo porqué les conoces bien.
Venid con cuidado. Un abrazo.