Como bien dices, en estos últimos meses me escorado algo hacia el lado oscuro(*), hasta tal punto que tengo unos cuantos locales que ya creo que ni colgaré al no recordar los suficientes detalles como para elaborar una crónica mínimamente objetiva.
Hacía tiempo que quería cambiar el "look", pues ya sé que proyectaba una imagen de borde de aquí te espero.
(*) Lado oscuro: en el argot del Sr. Gastiola Jauna es una especie de agujero negro en el que acaban cayendo aquellos incautos que se dejan arrastrar por la pasión por el vino y empiezan a descuidar su interés por la parte sólida de la gastronomía. Por acortar algo la definición: serían los veremeros más preocupados por la hidratación que por la ingesta desmedida de calorías.