Pues sí, ya ves, al final no colgué comentario de l'amagatall de Tota, y no será porque no cenáramos bien, desde luego. De hecho estuve en Monvínic en enero y tampoco colgué comentario. Es que estoy un poco vago y lo de los comentarios de restaurantes lleva su tiempo si quieres hacer una cosa medio decente. Y los "peus de ministre" así sin trabajo a mí también me vuelven loquito, jeje. Un abrazo,
Ferran