Dos son los motivos de no acordarme de los Marcelinos, una mi extrema juventud, y la otra que en esa época yo me conocía todas esquinas de Girona, pero desconocía totalmente lo que acaecía en las de Barcelona.
Yo entonces debo de ser un depravado, porque cada día más "so excited" la buena comida, y eso que yo soy de los que pagan religiosamente.
lol