Desde luego las imágenes que se han visto del temporal daban miedo. Lo que no entiendo es como hay gente que, en esos momentos, se aproxima tanto a los espigones y rompeolas... por eso dicen que la curiosidad mató al gato.
Efectivamente. El momento era lo importante, más allá de lo que había en la mesa. El sitio al que pensábamos ir en este pueblo tenía pinta de haber cambiado de dueños y el aspecto actual no era bueno. Así que... a la aventura!