He leído los post y por lo que cuentas me parece que la bodega bien merece una visita, sobre todo por el hecho de que no se ciñe a la típica visita turística que poco o nada aportan. El Tondonia ese sería una delicia ¿no?, aunque supongo que te gustaría más el que os regaló Benjamín. Nosotros también aprovechamos el tiempo y ese día visitamos la microbodega Tentenublo acompañados de su propietario, que nos dedicó la mañana entera. Si vuelves por la zona no te lo pierdas.