Hace muchos años fui a comer con un amigo, pedimos la Fusta de Embutidos y dos de ternera con setas. Nos pusimos mano a mano con la coca y los embutidos, y cuando trajeron la ternera nos miramos los dos con los ojos como platos. Le dijimos a la Sra. Dolors que eramos incapaces de comernos todo aquello, así que nos los metió en un tupper y por la noche cenamos mi amigo, yo, las dos parientas y dos niños, al mediodía siguiente comí yo, y lo que sobró se lo comió el perro.