La mejor pale ale que he probado

Dorada, turbia y con espuma blanca, cremosa y abundante. Mucho poso.
Levaduras, frutos secos, tonos metálicos y mantequilla en nariz.
Boca poderosa, con un carbónico muy fino y un paso amargo. Pese a su estructura es muy refrescante.
Final con recuerdos torrefactados.
Presentada en botellín de 500 ml., es una de las mejores pale ale que he probado.

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