Restaurante Abac

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Datos de Abac
Precio Medio:
191 €
Valoración Media:
7.9 10
Servicio del vino:
8.0 10
Comida:
8.6 10
Entorno:
7.7 10
Calidad-precio:
5.3 10
Fotos:
 
Provincia:
Localidad:
Zona: Sarrià-Sant Gervasi
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina:
Precio desde 180,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Domingos, lunes mediodia y festivos. 15 días en Agosto y una semana en Enero.

Teléfono

Restaurante Abac Abac Abac en Barcelona Restaurante en Barcelona ABaC Restaurante Abac ABaC Abac ABaC Abac en Barcelona ABaC Restaurante en Barcelona ABaC Restaurante Abac ABaC Abac ABaC

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Opiniones de Abac

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Abac
Servicio del vino: 8.5 10
Comida: 10 10
Entorno: 10 10
Calidad-Precio: 8.5 10
9.3 10
Sambuquita

Sambuquita 27/11/12 13:58

Fecha de visita*: 02/06/12
Precio por persona: 196.0

Al entrar en el hotel, por el cuidado exterior y diseño, ya se puede intuir que el restaurante es un lugar apacible, sereno y elegante, donde aun estando dentro, las enormes cristaleras hacen posible disfrutar del magnífico jardín.
En el interior predominan los blancos y neutros, con amplias mesas elegantemente vestidas y bien iluminadas con magníficas lámparas de diseño.
Tras una correcta recepción fuimos hasta la mesa donde nos ofrecieron un aperitivo que disfrutamos deleitándonos repasando la carta y en especial "El Gran Abac Menú", en el que Jordi Cruz mezcla los ingredientes de los que mejor dispone como son talento, técnica, creatividad y esa chispa que sólo unos pocos poseen para dar con productos dispares que maridan perfectamente en sus creaciones. Estamos seguros de que este joven Chef es una gran promesa, el cual ya cuenta con un vertiginoso curriculum e importantes premios.

Comenzamos con "Melón Mojito": Buen inicio con un aperitivo de mojito con un helado cremoso de hierbabuena, dados de melón, caña de azúcar en lo alto para degustar con azúcar totasda y lima.
Piruleta nitro de yogur salado y caviar de Irán, como casi todos los nitros que hemos tomado esta piruleta se prepara en sala desplegando para ello el espectáculo que la propia elaboración conlleva; para repetir una y otra vez este contraste de texturas y sabores.
Fina focaccia de foie-gras, piñones tostados, consomé de cebollas con trufa lio y raspadura de pieles de naranja. Destaca un predominante sabor a naranja en excelente combinación con el foie y agradables tropezones de piñones.
Ceviche Hamachi con cerezas y nieve de pepino. Más que sobresaliente para este entrante donde el pepino granizado deja un sabor fresco y picante al final.
Los tomates rama desecados con agua de pimientos al aceite de oliva, sardina ahumada, “coladura” de anchoas, piel de pan y albahaca. Gran caldo de pimiento que potencia el sabor de los tomates, con deliciosos tropezones de sardina ahumada. La piel de pan no nos pareció tan acertada en cuanto a textura.
Ostra de Marennes-Oléron tibia con pichón, agua concentrada de hongos, panceta, trompetas de la muerta y salsifíes. Potente y sabrosa salsa de hongos, panceta y salsifíes en contraposición con una delicida ostra.
Bistec tártaro ahumado, nieve de ternera aliñada, yema cocinada, velo de mostazas y crujiente de pan a la pimienta. Audaz interpretación del tradicional steal tartar que va de menos a más, según se van interpretando en boca sabores y texturas.
La yema de huevo cocinada con ibéricos, parmentier de patata, aceite de trufa y rúcula. Este plato siempre es un valor seguro, aunque hay que decir que es una interpretación personal y atrevida para dar lugar a un sabor muy tradicional.
Cigalas, avellanas como garbanzos, jugo de fideuà, pollo a la brasa, allioli de citronella y corales al aceite de oliva.
Por un lado llegan las cigalas sobre una placa de sal del Himalaya con un pequeño hornillo que la calienta, se terminan de hacer en la mesa tomando el sabor de la sal. En otro plato se nos presentan unos falsos garbanzos de avellana sobre un consomé concentrado de fideua con tropezones de pollo a la brasa crujientes y alioli de citronella algo fuerte. Cuando están las cigalas se toman con los falsos garbanzos y se disfruta de un soberbio juego de texturas y potentes sabores.
Ventresca de atún mediterráneo con macarrones de ponzu, piel de kumquat, mizuna, calabacines al aceite de oliva y puré de raíces picantes. Este es uno de los mejores paltos de la velada. Simplemente perfecto.
Pasta Caserecce cocinada en agua de cebollas con lágrima ibérica y foie gras a la brasa. Buen fin de fiesta salado, donde la pasta llegó en su punto y el acompañamiento no pudo ser más acertado.
Uvas fragantes con lichis. Un postre refrescante y nada empalagoso.
Tierras ahumadas, plátano, café, cacao, vainilla y bourbon. Continuamos con un postre más intenso, por un lado llegan unos daditos de bizcocho al bourbon caramelizados y por otro el resto del postre. Sabores intensos que luchan por destacar en el conjunto y todos armonizan en su perfecta medida.
Sobre crujientes galletas, nieve de yogur, néctar de flores y violetas. Como si de una montaña rusa de sabores potentes y delicados se tratara, ahora descendemos a un postre más delicado pero no menos bueno que evoca sabores de la niñez.
Continuamos con una cuajada de leche de cabra y para terminar llegaron unos petit fours donde destacó un divertido pintalabios de helado de rosas y frambuesas.
Acompañamos el menú con un Delamotte Brut, perfecto para un almuerzo de sábado.
Al final salió Jordi Cruz a saludar a las mesas, un detalle que nosotros valoramos muy positivamente.
Todo esto acompañado de un impecable servicio de sala hicieron que salieramos plenamente satisfechos de la experiencia y con la sensación de haber disfrutado de una de las mejores mesas de España.
http://www.lossitiosdesambuquita.com/2012/11/abac-una-de-las-grandes-mesas-de-espana.html

Abac
Servicio del vino: 8.5 10
Comida: 10 10
Entorno: 8.5 10
Calidad-Precio: 7 10
8.5 10
juanio

juanio 30/03/12 01:56

Fecha de visita*: 30/03/12
Precio por persona: 190.0

Simplemente increible. Decidimos ir hoy a ultima hora, ya que nos alojamos en el hotel y no teniamos planes para la cena y pensamos "por que no?".

Vistos los comentarios aqui en Verema, fuimos con cautela. Sin embargo nos sorprendieron muy positivamente. Fuimos por el menu Gran Abac. El nivel es altisimo. Tanto la puesta en escena, como la calidad y la complejidad tecnica de los platos. Al contrario de otros bi y tri estrellados, la puesta en escena no me parecia un artilugio para enmascarar la falta de originalidad en el plato en si. Los sabores de practicamente todos los platos estaban magistralmente orquestrados. La gamba de Palamos en si, por ejemplo, era una explosion de sabor, perfectamente ensamblada con diferentes cremas y texturas de berengena. La falsa yema de huevo con parmentier de patata, sobrasada y trufa, excelente presentacion y una explosion de sabores y texturas en boca. Suma y sigue.

Regamos la cena con una Pierre Peters Les Chetillons 2002 (tenia muchas ganas de probar este vino). Precio del vino por encima de la media, pero no exagerado para lo que es un restaurante de este nivel en Barcelona - sobre unos 90 EUR (realmente El Celler de Can Roca es la excepcion excepcional en este apartado). No defraudo. Realmente uno de los grandes Champagnes.

Los dos postres muy muy buenos. Especialmente interesante el pre-postre: unas uvas pochadas en agua de litchies (llevaba algo de anis). Una sinfonia de sabores.

El servicio correctisimo, muy atento pero sin agobiar. Mucho mejor que en ningun otro estrellado (de 1,2 o 3 estrellas) que haya visitado antes. En una mesa colindante habia un tipo que por los comentarios y su comportamiento (iba solo, escribia tras cada plato y vino, etc), no me extranyaria que fuese de alguna "Guia". Jordi Cruz salio a saludar a TODAS las mesas. Un gesto que se agradece.

En resumen: un 3 estrellas en potencia que no creemos que tarde en lograr esa categoria porque lo merece de sobras.

Abac
Servicio del vino: 8.5 10
Comida: 8.5 10
Entorno: 5 10
Calidad-Precio: 3 10
6.0 10
Vicens

Vicens 18/01/10 00:14

Fecha de visita*: 16/01/10
Precio por persona: 200.0

Local: Muy bonita la situación, el exterior del eficio y el entorno ajardinado visible desde todas las mesas. Sin embargo, tal y como apuntaba otro comentario, en varias ocasiones los desplazamientos forzados lo convierten en un laberinto incómodo y muy frío (paredes blancas sin más en los pasillos y escaleras) que en mi opinión hace perder muchos enteros. Interior de la sala agradable y bien iluminado.

Trato: Bastante frío. No sé si por estudiada ceremoniosisdad o por poca capacidad de conexión.

Comida: Muy buena. Pedimos menú degustación Clásico.
*olivas negras griegas y verdes francesas. Buenas
*Corteza de careta de ternera. Ni fú ni fa.
*Chip de especias. Normal.
Aperitivos:
*Caballa marinada con emulsión de azafrán. Muy bueno. Mucha claridad de todos los sabores.
*Crema de Boniato con emulsión de ceps. Espectacular, buenísimo el equilibrio de sabores y la textura (y a nivel subjetivo el sabor a ceps me vuelve loco)
Menú degustación:
*Tartar de aguacate y Buey de Mar con helado de albahaca. Muy bueno, si bien el helado de albahaca era demasiado poderoso para la delicadeza del resto. Por suerte, se podía desechar parte de dicho helado.
*Foie al vapor de bambú: Normal. Terrible desilusión después de haber leído las mil maravillas de este plato. Si alguien me explica el porqué de su fama, me encantaría poder entenderlo...
*Macarrones con boloñesa de bogavante: Muy bueno, pero nuevamente me esperaba más, y también algo más de protagonismo del bogavante.
*Merluza con la piel crujiente, y un original acompañamiento de patata y puerro: Excepcional. Perfecta la materia prima y cocción.
*Solomillo de Ciervo: Muy tierno y bueno, pero elaboración muy (demasiado) sencilla dado el tipo de restaurante.
Mi mujer, en lugar de Ciervo, tuvo Lubina Salvaje. Muy buena
*Pannacota de Albaricoque con helado de Ruibarbo y sopa de Marialuisa. No nos acabo de gustar demasiado la combinación.
*Brioche de vainilla. Correcto

*Pedimos también una ración de quesos. Muy buenos, especialmente un camembert que no acabé de entender si se lo elaboran especialmente a X.Pellicer o lo elabora él mismo. El caso es que tenía un algo muy especial añadido al sabor típico del camembert que lo hacía formidable.

Vino: queríamos tinto y el sommelier nos recomendó un "Auditori 2007" de Montsant. Nos gustó mucho. 80 euros. Sabroso, complejo, fresco y nada pesado.

En conjunto, la comida era muy buena pero no disfruté como en los triestrellados visitados, el trato no es de mi agrado por carecer de cordialidad y cercanía y los precios, en mi opinión, están notablemente por encima de la experiencia. No volveré.

Un ejemplo de la exageración en precios: como aperitivo, una sola copa del verdejo "Afortunado" a 12 euros, cuando el precio de toda la botella es menos de 6 euros en tienda.

Abac
Servicio del vino: 4 10
Comida: 7 10
Entorno: 8.5 10
Calidad-Precio: 3 10
5.0 10
tomcat

tomcat 15/01/10 22:37

Fecha de visita*: 11/01/10
Precio por persona: 180.0

Supuestamente el mejor restaurante de BCN según la prestigiosa michelin (dos estrellas). Empecemos: ubicación buena (Avda. Tibidabo, edificio precioso, acesso al parking perfecto, algo algo laberíntico en las circulaciones interiores). Local acogedor, elegante, gran vajilla, copas, decoración, sonoridad...perfecto (normal al ser un ** estrellas). Empezamos con los peros: servicio correcto, pero algo frío, mecánico y poco natural. Te sientes extraño en ese lugar. La carta sugerente con precios de escándalo (algún plato a 80 euros y la media 50). Nos decantamos por el menú clásico de 133. Vamos por la comida: Aperitivo bueno, algo raro y extraño que te pongan olivas de aperitivo por la noche por mucho que sean de Grecia y de Francia (como si no hubieran tan buenas por nuestro lares). De todas maneras, extenso y correcto (hubo dos acompañamientos más). Seguimos con unos entrantes correctos, no recuerdo muy bien lo que eran, uno me pareció un arroz y aguacate, plato frío para enero (mal enfoque), el foie bueno, pero sin alardes, y macarrones con bovagante buenos. Lo mejor la lubina salvaje, excepcional. El cochinillo, en cambio, una decepción. Normalito y con la piel durilla. Briox de vainilla bueno, pero un poco flojo por el restaurante que es. Una mención a parte tiene el pan (el mejor que he comido en toda mi vida) y la mantequilla, deliciosa. Nos cobraron 9 euros por barba, pero no me supo mal. Ahí les felicito. En definitiva, el global de la comida normalita, tirando a flojo por ser un ** estrellas. He comido mejor en el Neichel (septiembre), en el Omm o Hoffman, y eso que estos tienen solo 1 estrella. Lo peor, peor de todo...los precios de los vinos: Una vergüenza. Ejemplos: Remelluri a 70 euros! el Billecard Salmon a 140!!! (curiosamente en el Neichel, de similar categoria, nos costó 100 euros tres meses antes). Pedimos un Puntido, bueno, a 55 euros. Difícil degustar los vinos a esos precios, salvo, claro, que seas un millonario. Ah, 2 copas de cava y dos de champagne: 37 euros (ojo con los extras que salen caros)

Abac
Servicio del vino: 5 10
Comida: 8.5 10
Entorno: 7 10
Calidad-Precio: - 10
7.0 10
Pelos

Pelos 22/11/09 03:27

Fecha de visita*: 22/11/09

Esperaba más de este sitio

El acceso es algo complicado. Accedes desde la calle llamando a un interfono, te abren y te encuentras en medio de un jardín con indicaciones de acceso al hotel y al restaurante. No me pareció muy cálida la recepción, no.

Cuando por fin llegamos, bien, nos acomodaron en una mesa de forma ovalada pero que tal y como estaba dispuesta parecía de forma elíptica, algo rara para tres porque quedaba un comensal algo desplazado. Cubertería, vajilla, vasos y ajuar en general adecuados a su categoría.

Hicimos el menú clásico que, además de los aperitivos recuerdo:
tartar de champiñones con buey de mar muy sabroso
El foie gras bien
Los macarrones relleno de bogavante,rico y sabroso
La lubina salvaje la encontré algo insípida y pasada de cocción
El cochinillo, que cerraba el menú, bien sin más
Los postres no nos gustaron, el brioix con vainilla y fruta de la pasión era ácido en extremo

Carta de vinos bien surtida y excesiva en precios
De beber optamos por As Sortes 2007 (inicialmente algo caliente) a 50 euros.
El café nos lo ofrecieron en el lounge. Algo complicado el acceso (hay que coger el ascensor y dar un par de vueltas, para quedarte encerrado en una sala bastante cerrada -para eso te quedas en la mesa-)

Para abandonar el local, debes volver al restaurante (ascensor arriba) recoger los abrigos y salir (ascensor para arriba otra vez)

Servicio de vino bien, a secas y servicio de sala eficaz.

Un poco laberíntico, parece muy supeditado al hotel

Abac
Servicio del vino: 8.5 10
Comida: 10 10
Entorno: 8.5 10
Calidad-Precio: 8.5 10
8.9 10
Cantharellus

Cantharellus 29/09/09 00:53

Fecha de visita*: 23/09/09
Precio por persona: 195.0

Ya se sabe que las comparaciones son odiosas pero seguramente se come mejor en Abac que en Can Fabes, inevitablemente el haber sido jefe de cocina de Can Fabes durante 7 años ha hecho que supere con creces a su maestro. Local muy bonito y super tranquilo al lado de la bulliciosa Plaza Kennedy, con una decoración minimalista pero elegante en todos sus extremos, con un servicio a su altura un poquito de rigido pero correcto. Nos ofrecieron tres menús: Normal, tradiciones y de temporada, los dos primeros a 125€ y el otro a 140€, optamos por el último debido a la atención que tuvieron de cambiarnos uno de los platos de un comensal (pichón) por otro (cochinillo). El menú estaba todo muy bueno en general, no desdecía ningún plato, las salsas óptimas, y por destacar algún plato: El "llorito", el pichón, el cochinillo y el parmentier, para beber nos sirvieron una copa de cava (detalle de la casa) y luego nos recomendaron un Rocallis 2002 (excelente) y un Templarí 2006 (bueno), eso sí, un poquito elevados de precios. Resumiendo: Restaurante elegante ubicado en un Hotel muy tranquilo enmedio de las ruidosas calles Barcelonesas, con una decoración muy acorde con el local, y con una comida elaborada y buenísima como para que se te escapen sin darte cuenta unos cuantos ummmmmmmmmms!!!

Abac
Servicio del vino: 10 10
Comida: 5 10
Entorno: 10 10
Calidad-Precio: 3 10
7.0 10
Bilbis

Bilbis 28/03/09 10:42

Fecha de visita*: 28/03/09
Precio por persona: 185.0

Abac es un restaurante elegante , distinguido, apacible y relajante. La puesta en escena de la sala sin duda es magnífica, con una iluminación cuidada al detalle, cálida y a la vez discreta e intimista , predisponiendo a la tertulia y a la concentración. El servicio es amplio, atento, servicial, algo frio y artificial, pero capaz de atender cualquier necesidad o situación que el cliente pueda precisar. La atención al vino es soberbia con un sumiller experimentado capaz de guardar un difícil equilibrio entre el saber, la atención al cliente, cordialidad y respeto.Suelen sacar el vino de la mesa y colocarlo a distancia, yo lo prefiero en la mesa, cerquita y tangible. La carta es amplia y por supuesto carísima. La vajilla de Versace resulta novedosa aq a mí particularmente no me gustó. Respecto a la comida , que debería ser lo más impte, a mi particularmente me decpcionó.Tiene personalidad, sin duda, pero resulta un tanto incómoda, sin emocíon, sin sorpresas incluso en lo que parece sorprender, no te hace vibrar( a mí entender claro). Las Alubias con tendones y croqueta de bacalao, me resultan insípidas, con un contraste de texturas demasiado livianos y con unas croquetas navegando en el plato que no logré entender. La construcción de los platos es complicada, a veces magnífica ( caballa con apio-nabo), pero le falta algo....corazón? sentirlo?. Esa sensación estuvo presente en todo la comida, incluso en algunos platos realmente riquísimos y gustosos como los guisantes y la vieira. En fín , es subjetivo para mí un gran restaurante, orientado a " grandes fortunas" donde el dinero importa poco y el saber gastronómico seguramente menos, algo artificial, con todos los recursos posibles, pero con poca pasión.

Abac
Servicio del vino: 10 10
Comida: 10 10
Entorno: 10 10
Calidad-Precio: 8.5 10
9.6 10
j.forcada

j.forcada 09/03/09 10:44

Fecha de visita*: 06/03/09

El restaurante de Xavier Pellicer se ha convertido, sin duda, en la referencia gastronómica de la ciudad Condal. Un entorno decorativo sobrio y moderno que transmite nobleza; una iluminación extraordinaria que invita a la intimidad del comensal y, a su vez, favorece la visión de lo que ofrecen los platos; un servicio impecable capitaneado por un estupendo jefe de sala (Rubén); y una cocina incontestable, de factura perfecta, con profundidad gustativa, en la que la excelencia del producto es protagonista.
El menú es una verdadera delicia; un recorrido sin sobresaltos del que destacaría dos platos memorables: la vieira con crema de guisantes y trufa negra y el ragout de judías, butifarra, tendones de ternera y cromesqui de brandada. Ello sin desmerecer el resto de la cena, realmente sobresaliente (delicadísima la caballa confitada sobre pastelito de celeri y sopa de almendras; majestuosas las espardenyes con hamburguesa de pie de cerdo y butifarra del perol; tremendo el pichón en dos servicios: la pechuga a la brasa con jugo al cardamomo y el muslo relleno de sus menudillos)
El servicio del vino está a la atura del establecimiento: una carta muy bien estructurada, con una completa oferta. El sumiller, dispuesto a aconsejar de una manera divertida. Las copas Zwiesel 1872 colección The First by Enrico Bernardo. Tomé Champagne Pierre Gimonnet Fleuron 2002, tinto Bricco Asili Bernardot 2005 de Ceretto Aziende Vitivinicole, Barbaresco y un Oporto Taylors Tawny 10 años.
Abac completa la oferta gastronómica con unas habitaciones vanguardistas, luminosas, vestidas con los más nobles materiales en las que todo está pensado para el perfecto descanso del huesped, al que envuelve el más absoluto silencio.
Enhorabuena a Xavier Pellicer.

Abac
Servicio del vino: 7 10
Comida: 10 10
Entorno: 8.5 10
Calidad-Precio: 5 10
7.8 10
Bernie

Bernie 20/11/08 17:54

Fecha de visita*: 19/11/08
Precio por persona: 200.0

Una de las mejores comidas del año. Me sorprendió en positivo, pues la ultima vez que estuve, en la otra ubicación, me decepcionó algo.

Hicimos el menú degustación del chef. Que por cierto no estaba presente, lo cual para mi valora todo su equipo con el Maître Rubén a la cabeza.

Nos sirvieron de entrante un royal de carboneras. Muy suave, como para abrir el apetito. Siguió unos bombones de salmonete soberbios.
El tercer plato era muy atrevido, tendones de vacuno con almejas (casi crudas) y puré de brocolí con caviar.
Los "ous de reig" con puré ligero de almedras, fastuosos.
La merluza, con la piel crujiente, en su punto con "rovellons de botó".
Para finalizar con un pichón "saignant" con el muslo rellena de sus propias visceras. Espectacular.
De prepostre un bizcocho de vainilla con helado de vainilla y pomelo.
Y algo de chocolate y calabaza con helado de cerveza negra. Muy bueno.

Tomamos una botella de Ruinart Blanc de Blancs.

Pienso que la cocina de Xavier Pellicer ha alcanzado su plena madurez. Yo le hubiera dado ayer mismo la tercera Estrella. Si sigue asi, será de los próximos en obtenerla.

El local es una pasada. Que no me digan que esto es un negocio de hostelería, es otra cosa....

Abac
Servicio del vino: 7 10
Comida: 7 10
Entorno: 7 10
Calidad-Precio: - 10
7.0 10

Tenia curiosidad por ver el nuevo Abac, del de la calle Rec tenia un gran recuerdo. lo primero que me llamo la atencion es que casi me paso desapercibido, cuando llego encuentro la carta puesta en la puerta y un timbre. llamo y me da la sensacion que me estan examinando, entro y me da la sensacion de que es un restaurante montado para la elite, como muy privado. el restaurante es bonito a destacar las lamparas me parecen espectaculares. el menu degustacion lo encontre un poco caro 120€ sin vinos, pero bueno es un dos estrellas¡¡¡ comi de forma correcta pero tambien tengo que decir que no destacaria ningun plato en especial, bueno quizas el cordero (muy bueno). dos personas sin vino 290€.