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Restaurante La Pitanza

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Datos de La Pitanza
Precio Medio:
33 €
Valoración Media:
7.6 10
Servicio del vino:
7.1 10
Comida:
7.9 10
Entorno:
7.1 10
Calidad-precio:
8.4 10
Fotos:
 
Provincia:
Localidad:
Zona: Ciutat Vella
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina:
Precio desde 23 €
Cierra: Nunca

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La Pitanza es un restaurante que nace de la pasión de una familia por la gastronomía en general y la valenciana en particular. Surge con la ilusión de rescatar platos como el Arrós amb Fesols i Naps o el All i Pebre de Anguila o Rape. Buscamos ante todo una cocina honesta que nos represente huyendo de espumas, aromas, crujientes y técnicas similares típicas de la nueva cocina de diseño, la cual respetamos aunque no practicamos.

Hacemos una Cocina Valenciana Tradicional y Autóctona con productos de primera calidad que nuestra cercanía con el Mercado Central nos permite comprar a diario.

A mediodía nuestros Arroces Melosos (como el de Setas de Temporada y Codorniz) y los Guisos (como los gazpachos manchegos o los Garbanzos Marineros con Langostinos) son, con mucho, los platos más típicos y demandados en nuestra casa.

Una variada carta de Carnes (como nuestra Carrilladas de Ternera Estofaditas a fuego lento) y Pescados del día (muchos de ellos de anzuelo comprados en Lonja y a pescadores de la zona) cocinados con todo nuestro cariño completan nuestra oferta gastronómica.

En lo que a Carta de Vinos se refiere contamos con "los 69 de La Pitanza". Nuestra pequeña selección en la que no faltan Tintos de Nuestra Tierra, de Ribera y Rioja y otras D.O así como Cavas, Champagnes, Blancos, Olorosos, Amontillados, Dulces, Finos y Generosos. Hacemos un esfuerzo temporada a temporada por mejorar nuestra oferta enológica e ir completando poquito a poco una seria selección de lo que entendemos son "nuestros mejores caldos" en relación calidad precio.

Somos pioneros en Valencia en la promoción del descorche con la iniciativa "Con Tu Vino Bajo el Brazo" gracias a la cual todos nuestros clientes pueden traer sus propias botellas de casa en un intento de que degusten sus mejores vinos con nuestra gastronomía. Ustedes ponen el vino y nosotros todo lo demás.

Desde La Pitanza queremos invitarles a conocernos. Será un placer recibirles de lunes a domingo en servicio tanto de comidas como de cenas.



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Opiniones de La Pitanza

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La Pitanza
Servicio del vino: 8.5 10
Comida: 8.5 10
Entorno: 7 10
Calidad-Precio: 8.5 10
8.1 10
Uranio

Uranio 06/02/12 13:26

Fecha de visita: 04/02/12
Precio por persona: 50.0

Cena Sabado.

Nos decidimos por elegir cena a la carta, eligiendo los siguientes platos:

Aperitivo de la casa: Caldo de puchero con pelota.

Entrantes:
Rollito de berenjena.
Sopa de maiz, con foie y arena de kikos, acompañado de una copa de jerez invitación de la casa.
Y no pude dejar de pedir una degustación del plato del día, el cual eran los garbanzos con calamares, pulpo, etc.

De plato: Caldereta de carne de caza: tierna y sabrosa.

Todo ello regado con Heretat Taverner.

Postre: Tarta de chocolate y una crema tostada.
Vino dulce un riesling auslese: sino me equivoco, Willy Haas.

Todos los platos a un gran nivel, pero a destacar el caldo de puchero simplemente como el de casa, y la caldereta de carne de caza.

Pero antes una pequeña observación: que no he visto comentada, la escalera. Para mi con escalones algo elevados y que impone y hace que te lo piense a la hora de bajarla para salir puesto que después del vino te piensas dos veces tomarte una copa.

Volvere sin duda alguna.

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La Pitanza
Servicio del vino: 7 10
Comida: 8.5 10
Entorno: 7 10
Calidad-Precio: 10 10
8.1 10
Juan Such

Juan Such 05/02/12 22:15

Fecha de visita: 28/01/12
Precio por persona: 30.0

En el marco de la primera GastroKedada de Gastronómadas que se organizaba en este restaurante los hermanos Belen y Hugo Mira, con el inestimable apoyo de su madre, nos prepararon un excelente menú presentación de las Jornadas "Cocinando de Memoria". Platos de cuchara con mucha enjundia y sabor, como a mi me gusta. Este fue el maridaje de platos y vinos que tuvimos:

- Chupito de Caldo con Pelota (para repetir mucho!)
Cava Nodus Brut Nature

- Sopa de Castañas y Calabaza
Pasión de Bobal 2009, Bodega Sierra Norte (D.O.Utiel-Requena)

- Garbanzos marineros con langostinos y yemas de erizo
Fino La Panesa, Bodegas Hidalgo

- Olleta de Fabes amb Blanquet (Finísimas, la mayor sorpresa de la comida)
Cullerot 2010 (Bodegas Celler del Roure)

- Arroz Meloso d’All i Pebre de Kokotxas de Bacalao
Nodus Reserva de Familia 2007 (D.O. Utiel-Requena)

- Arroz Meloso de Setas y Codorniz (excelente, un gran colofón a la sucesión de platos de cuchara)
Ad Gaude Heretat 2006, formato doble magnum

- Torrija Caramelizada, Helado de Canela y Arena de Almendras
Ariyanas Naturalmente Dulce 2007, Bodegas Bentomiz (D.O. Málaga)

Todos los platos estuvieron a gran altura, con algunos sublimes (olleta, arroz de setas). Además, acompañó el entorno, rodeado de buenos aficionados/as a la gastronomía y con toda la atención y cariño de Belén, Hugo y Joan. La relación calidad-precio de ese menú (el precio no incluye los vinos) me pareció excelente. La Pitanza, indudablemente, va a más. Volveré.

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La Pitanza
Servicio del vino: 10 10
Comida: 10 10
Entorno: 8.5 10
Calidad-Precio: 10 10
9.6 10
Red19

Red19 05/01/12 22:32

Fecha de visita: 05/01/12

El título elegido para el comentario, es la sensación que tengo, cada vez que visito la Pitanza; soy de aquéllos que, por suerte o por desgracia, normalmente, por motivos profesionales, suele comer fuera de casa.
Comer en esta casa, supone para mí, una vuelta a la infancia; a unos aromas y sabores, que, permanecen, inalterados e inalterables, en mi memoria. Son, estos aromas y sabores, los propios de los platos, que quiero comer ese día. Quiero comer, aquello, que conozco, o que al menos, se parece, y mucho, a lo que conozco. Quiero TRAS la comida, SALIR a la calle, SATISFECHO, pero PARA NADA EMPACHADO.

Pues bien, todo esto se logra, desde mi punto de vista por los siguientes motivos:

PRIMERO.- Por las PERSONAS (son mucho más que un equipo): Desde, que traspasas el umbral de la puerta, allí te recibe Amparo, casi, con el mismo cariño, y afecto, que, si fuera tu madre; no en vano, es madre, y ejerce de tal.
A continuación, Belén, siempre sonriente, te explicará lo que ese día vas a comer. Salvando las distancias, me recuerda, las veces que voy a casa de mis padres, y mi madre me dice, "hoy te he hecho..., que, tanto te gusta", o "te he comprado..., que sé (las madres lo saben todo) que hace tiempo, que no has tomado".

Belén, es sabedora, que, todo lo que te va a presentar, te va a gustar, porque lo que cocina, lo hace con cariño; en cuanto te lo sirve y lo pruebas, te pregunta si te ha gustado; salvo que por tu cara deduzca, que has dado tu aprobación, en cuyo caso, sonreirá.

Tras subir la escalera, un poco empinada, verás a Joan y a Alex; siempre listos, para indicarte, lo que creen, que le va a ir a aquello, que vas a comer. Su grado de acierto, como no podía ser de otra manera, es muy alto. Siempre sonrientes, afables; son tus cómplices en el festín. Creo que su máxima es intentar hacerte feliz.

El comensal, al entar en el local, se mueve con libertad. Te sientes y respiras como si estuvieras en (tu) casa. No eres cliente, eres uno más.

SEGUNDO.- La COCINA: Decir a estas alturas, que la cocina que elabora la Pitanza, es sana, no es una novedad. Son el exponente, que, un restaurante, puede elaborar, y con gran acierto, lo que se conoce como DIETA MEDITERRANEA.

Borda los arroces, los garbanzos, las judías, los pescados, las carnes, el pisto, ¡qué pisto!.

La comida presentada, cualquiera que sea el plato elegido, "NO SOLO ES CASERA", sino que supera, este calificativo, convirtiéndose en "COMIDA DE CASA".

La sencillez, que no simplicidad, en la elaboración; los productos naturales que utiliza (el Mercado Central está a pocos pasos); la ausencia de grasas; el fuego lento en la cocción de los alimentos.
Es cocina auténtica, honrada, equilibrada, digestiva.
Nada de grasas, salsas artificiales, o disfraces que disimulen o empañen los sabores de los platos.
Cada plato es lo que es.

Los TIEMPOS, de preparación y servicio (presentación y retirada) de los platos, los adecuados; rozan la perfección. Casi cronometrados al segundo.

El PUNTO DE COCCION de los alimentos, sobresaliente. Si te gusta un determinado punto de cocción, de, por ejemplo, el arroz, más o menos entero, al dente, meloso, suelto..., seguro que dan con él. Lo mismo, se puede decir de, los pescados, carnes, legumbres etc.

TERCERO.- EL LOCAL: Consta de dos niveles. En la planta baja, se ubica la barra y la pequeña cocina (seis metros cuadrados), ese laboratorio en el que Amparo y Belén obran maravillas.
Ya en el piso de arriba, de alegre decoración, encontramos el comedor, al que, accedemos tras hacer un poco de gimnasia (que no viene mal).
En cuanto a LAS MESAS, para estar a gusto no necesito cubertería de plata, mantelería de hilo de algodón egipcio, cristalería de Bohemia; me basta y me sobra con el cariño de las personas.

CUARTO.- EL SERVICIO: Excelente. Rápido, servicial, amable, cariñoso, atento, educado, comunicativo. Te transmite sus inquietudes vitales (seguro que Alex llegará a ser una "Nueva Itziar Bollaín", o más...).
Son personas que vibran con lo que hacen.
Disfrutan contigo, y tú con ellos.
Estás relajado, estás en casa.

QUINTO.- LA BODEGA: Suficiente, más que suficiente, para lo que es la filosofía del restaurante. Precios aquilatados. Buenas referencias.

Dicho todo lo anterior, paso a relatar lo que Belén nos ofreció:

1.- LATITA DE BERBERECHOS AL VAPOR: Sabor dulce, del berberecho,; ligeramente picante, hay granos de pimienta negra, en su justo punto; cítrico y perfumado, el limón está presente. Abre el apetito. Buena presentación, en una lata, que recuerda a las conservas tradicionales.
2.- VIEIRA A LA PLANCHA CON ACEITE DE OLIVA AL AROMA DE CAFE: Tierna y sabrosa vieira de gran tamaño, cuyo sabor queda potenciado por el aceite al aroma de café. Esto le da un toque y sabor a cobertura tostada, sin que la vieira lo tenga, evitando así que quede seca. ESTUPENDO.
3.- COGOTE DE MERLUZA CON PISTO CASERA: La merluza de pincho de gran calidad, pero lo que resulta extraordinario es el pisto. Sigue manteniendo, pese a su cocción, perfectamente identificables las hortalizas. Aprecias que el tomate, el calabacín, el pimiento están visibles, pese a que han entrelazado sus sabores. Intenso. De MANUAL DE COCINA.
4.- TXANGURRO EN SU CAPARAZON.: Desmenuzado. Limpio. No hay restos del caparazón. Sabor intenso. Recuerda a las conchas de marisco que hacen/hacían nuestras madres y abuelas. Hecho con sofrito y brandy, pero sin nata. SABOR.
5.- FOIE FRESCO BRASEADO CON SOPA DE MAIZ Y HARINA DE QUICOS: Elaborado el foie con sal ahumada y por una sola cara, para mantener su textura y frescura, queda compensado su ligero sabor amargo con una sorprendente y dulce sopa de maíz que casa perfectamente con el hígado. Realza y amortigua el foie, no es necesario, por tanto, una gelatina de vino dulce (Oporto) o una confitura de frutos (naranja dulce, frutas rojas, violetas o rosas) para acompañar este plato; en lugar de sal maldon, esta función la cumple, y con nota, los quicos. SORPRENDENTE por técnica e imaginación.
6.- GARBANZOS MARINEROS CON LANGOSTINOS Y YEMAS DE ERIZOS: Como no puedo explicar igual, con la misma profundidad y exactitud, como lo han hecho personas que me han precedido en los comentarios sobre este restaurante, y en concreto, sobre este plato, me limitaré a decir, que, han logrado elaborar, con unas legumbres, un plato de etéreo y a la vez intenso.
No es de extrañar que sean conocidos en toda España.
7.- ARROZ DE OTOÑO DE CASTAÑAS, CIERVO Y JABALI: Valga lo dicho para la elaboración anterior. Me remito, y doy aquí por reproducidas, a las críticas 11/11/11 "El mundo puede desaparecer" de Josan01 o "un paso más" de Javier46, que expresan con profundidad y maestría lo que este plato transmite al comensal.
8.- DEGUSTACION DE QUESOS ARTESANOS:
-De vaca: a) Tumma de la Paja: Pasta blanda, ligeramente dorado, casi blanco. Es un beso. Delicioso.
b) Roquefort Carles H.: Fuerza, sabor, cremosidad, potencia.
-De cabra: a) Gaperon: tierno y sabroso. Punto dulce y ligeramente ácido. Muy bueno.
b) Pouligny Saint Pierre: Medianamente curado, ofrece más intensidad, aunque un equlibrado punto de acidez, desde que comienzas a degustralo.
9.- HELADO DE ALGODON DE AZUCAR: Evoca el algodón de la Feria de Navidad y a las golosinas, caramelos masticables, de fresa y nata, de nuestra niñez y juventud. Recuerdo imborrable. Delicioso. UNA VUELTA, MUY DULCE, AL PASADO.

CONCLUSION: Comer en esta casa, hace que te acuerdes de tiempos pasados (especialmente entrañables), en los que el paradigma del éxito de una buena comida, o mejor, de todo en la vida, no era la velocidad de ejecución, la prisa, la rentabilidad, sino el cuidado, el amor por lo bien hecho, el convencimiento de que las cosas, hay que hacerlas, y hacerlas bien.
Tienen totalmente claro, que en la vida, en la relación con los demás, es "más importante", SER QUE TENER.

POR TODO LO EXPUESTO, porque hoy SÉ, con toda seguridad, que VOY a COMER BIEN y de FORMA DIGESTIVA, HOY COMO EN CASA.
No pongo precio, fui invitado.

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La Pitanza
Servicio del vino: 10 10
Comida: 10 10
Entorno: 7 10
Calidad-Precio: 10 10
9.3 10
Blackadder

Blackadder 29/12/11 04:00

Fecha de visita: 28/12/11
Precio por persona: 48.0

... parafraseando a Antonio Machado.

Tenía que organizar una comida de trabajo que necesitaba fuera un éxito y el lugar que inevitablemente me vido a la cabeza fue La Pitanza. Concerté con Hugo un menú en el que medio Belén para cuadrar ciertas de mis peticiones y dar alguna que otra sorpresa.

Llegamos a las 14:00, tres personas, acomodados en mesa para cuatro para estar más amplios en una de las esquinas con ventana, atendiendo a mis peticiones. Recibimiento cálido por parte de Joan, Álex y Belén. Éramos la primera mesa y, poco a poco, el Restaurante se fue llenando completamente. El servicio no se resintió pese a ello. Bien es cierto que, por una vez, nos abstraimos de las prisas de la vida moderna y la comidad de trabajo se convirtió en experiencia de placer que duró casi tres horas y media.

En materia vinícola nos dejamos aconsejar por Joan. Para los platos que mencionaré a continuación, se decantó por un Reixiu 10, vino de Heretat de Tavernes, blanco con paso de boca frutal y fresco que maridó perfectamente con los platos iniciales del menú.

Empezaron sirviendo un entrante de la casa, en esta ocasión, unos lomitos de anchoas, que eran muy carnosos y de intenso sabor.

Seguimos con un tomate con bonito. Plato de vistosa presentación. Muy bueno.

Continuamos con un Foie fresco Braseado sobre Sopa de maíz y arena de Quicos. Plato de explosivo sabor. Redondo y original.

Belén nos obsequió, fuera del menú concertado, con una invitación a tres nécoras rellenas de txangurro. Presentado en bandejas de pizarra, sobre cama de sal gorda, las nécoras se ofrecen boca abajo, con las patas "desmembradas" y el cuerpo relleno del txangurro con gratinado de pan. Nuevamente un plato elaborado, donde se aprecia mucho trabajo de cocina detrás en el relleno, de sabor potente y, sin embargo, de textura muy agradable.

Continuamos con unos pimientos del Piquillo asados con leña de haya rellenos con Ciervo y frutos rojos. Original combinación de productos, pero de notable resultado en boca.

Para finalizar la ronda de "primeros", y atendiendo a una de mis peticiones personales, una degustación de garbanzos marineros con erizo de mar. Qué decir de los garbanzos que algún otro forero no haya dicho ya. Plato de cuchara, pero a su vez, original (uno de los comensales dijo que era el plato más original que había probado en su vida, y doy fé que es persona con mucho mundo encima). Tuvimos la suerte de que nos los sirvieran con erizos frescos que nos trajeron perfectamente presentados en una bandeja de pizarra negra, abiertos y preparados para que Joan emplatará los garbanzos y añadiera las yemas de los erizos. Ya en boca, tremenda explosión de sabor a mar. He comido este palto muchas otras veces y siempre ha sido genial, sublime, incomparable..., pero esta vez, con las yemas de oricio paso a una escala de sabor y placer que desconocía. Es inefable. Sólo por probarlo hay que ir a La Pitanza.

Llegados a este punto y consumida la botella de Reixiu, pasamos a tinto. Un Atteca, monovarietal de Garnacha, de la zona de Calatayud, también escogido por Joan. El vino maridó perfectamente con el plato "principal", un arroz meloso de cangrejos y centolla. Como siempre, un guiso abundante que dio para dos platos a cada comensal. Un arroz en su punto, con un sabor profundo y de largo regusto. Grande, muy grande.

Como el vino no "aguantó" todo el arroz, para rematarlo a sugerencia de uno de mis invitados, porque "no podía pemitir que un vino tan bueno se quedara en la botella sin beber" (sic), se pidió una tabla de selección de quesos artesanos. Soy alérgico al queso y no puedo opinar de primera mano, pero los comentarios de mis otros dos acompañantes solo fueron de parabienes sobre los que se sirvieron. También nos invitaron a los quesos.

De postres, diversidad de elecciones: torrija caramelizada, tarta de chocolate y crema catalana. Todos muy buenos, recibiendo especiales elogios la tarta de chocolate.

Para acompañar los postres, tres copas de Casta Diva, que siempre es una garantía de éxito. Quedaba un poco menos de media botella que Joan dejó en mesa para que nos sirviéramos a discrección. Y cayó entera, dado que la tertulia "after desserts" dio juego para ello.

Cafés y botellas de agua que también se pidieron.

El servicio del vino por parte de Joan con todo el mimo del mundo. Envinado de copas en mesa, cambio de copas y explicación de los caldos y su maridaje con los platos.

No me prodigo en valoraciones en el foro por falta de tiempo, pero en esta ocasión, hago gustoso un hueco bien entrada la madrugada, para reconocer el trabajo que se está haciendo en La Pitanza. Belén en cocina dando la talla a gran altura, Joan oficiando en Sala con corazón y conocimiento sobre el vino, Álex atendiendo las mesas con simpatía y voluntad de agradar y la mano "invisible" de Hugo uniendo las piezas para que nada desafine, siempre preucupado, antes y después, de que todo salga bien y se evolucione.

He visto evolucionar La Pitanza en estos últimos años y creo que es muy loable todo el esfuerzo en la progresión de la cocina que ha ido pasando de platos "tradicionales" elaborados con magnífica materia prima y mucha dedicación a (sin olvidar éstos), incorporar platos más elaborados e incluso arriesgados en ocasiones. En sala también se ha ido formando un equipo cohesionado que resuelve el servicio con oficio y ganas de agradar. Y lo han hecho desde el esfuerzo y la humildad. Un ejemplo para muchos restaurantes.

El precio de este festín fue de 146 euros para tres personas, dejando claro que el del menú degustación era de 30 euros. El vino hizo el resto. Eso sí, el valor de esta velada no tiene nada que ver con su precio. Por eso, para mí, la RCP de La Pitanza es una de las mejores(sino la mejor) de Valencia.

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La Pitanza
Servicio del vino: 7 10
Comida: 8.5 10
Entorno: 7 10
Calidad-Precio: 10 10
8.1 10
gasteiz

gasteiz 22/12/11 18:44

Fecha de visita: 22/12/11

Otra vez en La Pitanza. Hacia tiempo casi un año que iba a este restaurante y lo que me he perdido ... ya que es un lugar que no defrauda.
Amabilidad, cordialidad, buen hacer y excelentes platos. Nunca solemos pedir son ellos los que nos dan lo que quieren y desde luego siempre inmejorablemente.
En esta ocasión: Calamar de playa, Alcachofas con crujiente de jamón, Garbanzos con langostinos y Jabalí. Quesos.
Una sorpresa: Arroz de all i pebre. Excelente y sorpresivo. All i pebre en arroz que te traslada a lugares de cañas y barro de lago dulce de perchas, percas, anguilas,... En su justo punto de cocción. Un placer.
La atención como siempre amable sin agobios y con detalles como el que he citado.
Este restaurante cada día se va abriendo hueco en el panorama gastronómico de Valencia por méritos propios. Con una cocina sencilla te abre a los sentidos de la boca. Un buen paso y trayectoria para dar peso a la cocina de esta tierra, ganado poco a poco en profundidad, elaboración y resultado.
Creo que vale la pena seguirlo, tiene recorrido y ... largo.
Debo mencionar que la calidad precio me parece fuera de lugar: Magnifica. Otros debieran imitarle

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La Pitanza
Servicio del vino: 10 10
Comida: 10 10
Entorno: 8.5 10
Calidad-Precio: 10 10
9.6 10
mfunes

mfunes 18/12/11 11:37

Fecha de visita: 25/11/11
Precio por persona: 32.0

Visita Otoñal al Restaurante La Pitanza

El asunto de los garbanzos estaba pendiente desde el post sobre mi primera visita a este restaurante. El querido forero Jerónimo, viendo cuanto había disfrutado de mi primera experiencia pitancera, no pudo dejar de recomendarme los platos de legumbres que allí servían una vez entrado el otoño.
Siendo gran aficionada a este tipo de guisos, en especial a los garbanzos, nos prometimos probarlos en cuanto las frías temperaturas acogieran el calor de su humeante caldo.

Pero no nos iba a resultar tan sencillo…

El primer intento fallido

Un sábado de mediados del mes de noviembre, reservamos mesa a mediodía con la intención de darnos este homenaje. Siendo calurosamente recibidos por el gran Joan, nos ubicó en la misma mesa de nuestra primera visita, algo que agradecimos por los gratos recuerdos que nos traía.

Nos ofreció el menú de mediodía que como siempre, era una delicada y equilibrada combinación de creatividad con lo que el mercado tiene que ofrecer día a día.

Tras dos entrantes, el plato principal era un apetecible “Arroz Caldoso de Caza” pero nosotros teníamos una misión que cumplir y le preguntamos a Joan por la posibilidad de sustituir este arroz por unos garbanzos marineros, a lo que nos respondió con su amabilidad habitual que por supuesto, que no habría ningún problema.

La comida fue transcurriendo animadamente mientras el restaurante se iba llenando. Habíamos tomado un aperitivo de “Croquetas Caseras”, seguido por una deliciosa “Sopita de Castañas de Otoño” que infundía vida a un muerto, y por un “Tronco de Atún en Escabeche”.

Al haber terminado éste, y en uno de sus viajes cargado de platos, Joan nos hace un guiño diciéndonos que el arroz estaba en camino. Yo le miré interrogante y le dije

-¿El arroz, Joan?

Joan sonrió un poco desconcertado pero siguió su camino.

A la vuelta traía un caldero de hierro con el suculento de Arroz Caldoso de Caza. Yo pregunté a Javi con la mirada y al final decidimos no decir nada. Dimos cuenta de tan delicioso plato y pasamos al postre, aunque debo reconocer que yo me sentía algo decepcionada.

Tras el café, las copas y la agradable charla con Hugo y Soraya, que nos explicaron orgullosos la gesta a la que se enfrentó la intrépida Belén al frente de los fogones de La Pitanza, orquestando y dirigiendo la vertical de once arroces que habían servido a un grupo de entusiastas foreros de Verema la noche anterior (ver crónica en la sección de restaurantes).

Al pedir la cuenta, finalmente decidimos descubrirle a Joan su despiste.

A los que le conozcáis no os cabrá la menor duda de que se le cayó el alma a los pies, a los que no, os diré que la frustración que se leía en su cara por no habernos podido servir lo que deseábamos, nos hizo sentir tan culpables que le prometimos formalmente que volveríamos muy pronto para resarcirnos.

Vamos a por el segundo

Dos semanas más tarde, Javi me dijo que teníamos reserva en La Pitanza para comer garbanzos marineros el viernes por la noche. Valencia estaba sumida en la celebración gastronómica de la Cuina Oberta y yo me preguntaba si el menú que se preparaba específicamente para este acontecimiento incluiría mis deseados garbanzos.

Javi me indicó que perdiera cuidado, que era el empeño personal de Joan el que comiéramos garbanzos esa noche.

Somos acogidos alegremente al traspasar la entrada, nos esperaban.

Nada más superar los escalones de la angosta escalera que desemboca en ese comedor que ya es como el comedor de nuestra casa, Joan nos recibe con un cálido abrazo doble y nosotros le presentamos una botella de Cortijo Los Aguilares Pinot Noir 2009, uno de los mejores Pinot Noir de Europa (ganador de dos medallas de oro en el Mondial du Pinot Noir de Suiza) y considerado por muchos el mejor Pinot Noir de España.

Lo habíamos recibido hacía pocos días y no lo habíamos catado antes. Nos hacía ilusión probarlo con nuestros amigos si ellos tampoco lo habían hecho, como afortunadamente fue el caso.

Aprovechando que el primer plato del menú lo componían un excelente “AguaiSal”, excelente selección de encurtidos de Alcoy con ali-oli casero –impresionante señores- Joan se llevó el vino a enfriar y nos trajo una botella de la soberbia manzanilla pasada La Bota, de Equipo Navazos, que acompañó con gusto la “Sobrasada Boronat” casera que hacía pareja con los encurtidos.

Cuando nos sirven las cazuelitas de cerámica tapadas que contienen el intenso “Caldo de Invierno con Bola Trufada”, se presenta en sociedad la botella de Cortijo de Los Aguilares, aportando como credenciales un fino vestido color frambuesa con reflejos rojizos y ligera textura, y unos aromas iniciales a uva pasa, muy intensos y definidos, acompañados de fruta roja dulzona, casi de chuche.

Entonces pasa a saludarnos Belén, la valiente cocinera que ya comenté no se arredró ante el reto de cocinar once arroces diferentes, tanto en texturas como contenidos, para los más que exigentes paladares de Verema.

Casi la obligamos a sentarse con nosotros y compartir nuestra botella de vino.

Ella nos pone como condición que no dejemos de atacar el más que sabroso “Tomate con Bonito” que tenemos delante, una exquisitez en su sencillez gracias a la frescura de sus ingredientes y su sabio manejo.

El Pinot Noir de Ronda en boca es una exquisita realidad frutal, de paso ligero pero amplio desarrollo que llena la boca y deja un excelente postgusto amargo, que le da ese punto de contraste perfecto.

En animada conversación nos cuenta la aventura -hasta entonces desconocida por nosotros- de los garbanzos marineros que pondrán al poco encima de nuestra mesa:

Jueves por la noche, Belén habla con su hermano Hugo por teléfono quien le pregunta si tiene previsto hacer garbanzos para el día siguiente, a lo cual contesta que no, que no está dentro del menú de la Cuina Oberta por lo que no lo tenía planeado.Joan que está siempre al quite le espeta: -Pues tendrá que haber garbanzos- y Belén le contesta interrogante, Joan insiste -Tendrá que haber garbanzos marineros mañana, Belén- y ante tanta insistencia ella le comunica a Hugo que habrá garbanzos marineros al día siguiente aunque le suponga el madrugón de dejar los garbanzos en remojo a primerísima hora y cambiar su agenda de mercado.

Tras colgar, Joan le cuenta la anécdota de nuestra anterior visita y la pobre Belén se pone en marcha inmediatamente para satisfacer nuestro antojo, pues se había llevado la impresión de que nuestra cita garbancil era para el mediodía.

La realidad superó nuestras expectativas
Su rico y profundo aroma los precede y cuando nos enfrentamos visualmente a ellos, sabemos que ya estamos entregados a esta delicia llamada “Garbanzos Marineros con Langostinos y Yemas de Erizo”. Belén nos ruega que procedamos y ya con la primera cucharada sucumbimos ante la ternura de la legumbre y el intenso pero equilibrado y redondeado sabor del caldo y de sus tropezones de mar.

Una vez satisfecha nuestra ansiedad, nos disponemos a esperar con calma el “All i pebre de Rape” que era nuestro siguiente reto, cuando al ver nuestros platos más limpios que tras pasar por el lavaplatos, nos preguntan si queremos repetir garbanzos ¿alguien duda cuál fue nuestra respuesta?

Entretanto, la nariz del Cortijo ha pasado de la fruta roja fresca a la fruta roja en licor y gradualmente, su color aromático va oscureciéndose, apareciendo el bosque, con un tímido aroma a tierra recién humedecida, seguido por la piedra y una sutil acidez.

Javi elige la “Tarta de de Chocolate con Cremoso de Turrón” de postre y yo prefiero pasar, pero no me hacen el menor caso y me traen un plato que al final no puedo por menos que probar y derretirme como su turrón. Joan nos ofrece como acompañamiento un vino dulce y helado elaborado con garnacha 100%, del que ahora desgraciadamente no recuerdo el nombre pero que era una delicia.

Y entonces reaparece Belén y deposita un paquetito de regalo sobre nuestra mesa. La interrogamos con la mirada y sonriendo, nos dice que es nuestro regalo de Navidad adelantado, por si por lo que sea no volvemos a coincidir hasta pasadas las Fiestas.

Lo abrimos sin demora y nos encontramos con un tarro cristal identificado como Pisto Casero, envasado y envuelto con mimo y con nuestro nombre escrito a mano: “El Pisto de Mara y Javi”. Casi se nos saltan las lágrimas por tanta demostración de aprecio y cariño que bien quedan reflejados en este pequeño tarro de cristal.

Le rogamos que comparta una última copa del vino rondeño con nosotros y comprobamos que la fresa ácida se ha hecho dueña de todos los aromas. Su boca sin embargo mantiene la elegante combinación del sirope de frambuesa con el ligero amargor de la sal del mar.

Esta elegante dama malagueña demostró hasta el último minuto que era capaz de desenvolverse con estilo y soltura ante los diferentes retos culinarios y de desplegar sus diferentes caras sin limitación degustada en solitario, para que, finalmente, reconozcas que es tan sólo una e inimitable.

Los cafés son acompañados del notable fondillón alicantino Casta Diva 2000, que junto con el Garnacha dulce fueron invitación de la casa.

La cuenta:

Cualquiera, y nosotros mismos los primeros, hubiera pagado una fortuna por disfrutar no sólo de una cena, sino de una maravillosa velada como ésta en tan buena compañía, pero el pedacito de papel sobre el platillo decía que por cabeza no llegábamos a pagar *35€…

*Sin vino, lo llevamos nosotros

Para verlo con fotos http://www.verema.com/blog/puck/935423-por-fin-comimos-garbanzos

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La Pitanza
Servicio del vino: 8.5 10
Comida: 10 10
Entorno: 7 10
Calidad-Precio: 10 10
8.9 10
Vicente 273

Nuevo

Vicente 273 11/12/11 01:22

Fecha de visita: 11/12/11

Hacía tiempo que no comía un arroz meloso tan bueno, tanto tiempo que ni lo recuerdo. Pero comencemos por el principio, primera vez que acudíamos a este restaurante de la calle Quart en el barrio del Carmen, optamos por el menú de mediodía: 2 entrantes, un arroz a elegir y postre. Los 2 entrantes (texturas de alcachofas con jamón ibérico y caldo de cocido con pelota trufada) riquísimos. Previamente nos obsequiaron con un aperitivo compuesto por unas croquetas de bacalao (me recordó las que cocinaba mi madre, sabrosísimas). Como plato principal elegimos el arroz meloso con 5 tipos de setas y pollo campero, un plato de lujo, de primera calidad, cantidad copiosa para los dos pero no dejamos ni un grano. ¡Buenísimo!
Para terminar 2 postres a compartir, también a gran altura, tarta de chocolate con helado de mandarina y tarta de castaña con helado de turrón. Delicioso.

Respecto al tema vino, la carta de vinos no es muy extensa pero la selección es muy buena y además cuentan con un sumiller de primer orden (Joan Belda), un enamorado del vino, de la gastronomía y de su trabajo, oficio y profesionalidad. Todo el equipo nos atendió espléndidamente.
Con el aperitivo y los entrantes bebimos cada uno un par de copas de La Bota de Manzanilla Pasada nº 30 saca Junio de 2011 Capataz Rivas, una maravillosa manzanilla, perfumada, floral, frutos secos, mar salino, complejidad, intensidad, muy larga, completa, una orquesta de aromas en nariz y en boca, ¡inmensa!
Para el arroz, ante mis dudas, el sumiller nos propuso un vino que no tenía en carta, un pinot noir de Valladolid, no soy yo muy amigo de variedades fuera de su ámbito pero confié plenamente en Joan, ¡que bien hice!, si hubiera catado el vino a ciegas hubiera pensado enseguida en Bourgogne, de hecho tenía esas características propias de un pinot noir francés incluida una cojonuda acidez y una gran elegancia. La botella fue Citius 2002 de Bodegas Alta Pavina, previamente decantado, un acierto maridando el plato de arroz, un vino que disfrutamos mucho, seguramente imposible de encontrar, tal vez a Joan le quede alguna botella más. Finalmente y por gentileza del sumiller degustamos unas copas de un muy interesante vino con una nariz espléndida muy expresiva: Punt Dolç, un tinto dulce natural, de Valencia.

Buen vino, cocina del mejor mercado, se abastece del muy cercano Mercado Central, y un menú diario a un precio no ya ajustado sino barato dada su calidad. Un restaurante que recomendamos a nuestros amigos de Valencia y que repetiremos para disfrutar también de su carta. Sin duda una visita que nos deja un muy buen recuerdo.

Vicente

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La Pitanza
Servicio del vino: - 10
Comida: 8.5 10
Entorno: 8.5 10
Calidad-Precio: 8.5 10
8.5 10
Angelalberich

Angelalberich 14/11/11 23:56

Fecha de visita: 12/11/11
Precio por persona: 27.0

Hablo aquí de un sitio al que puedo ir con un par de amigos sabiendo de antemano que garantizo el éxito y la innovación en el acto culinario. Garantizo además el estar en un ambiente hogareño y recogido, y por si faltaba algo, garantizo también la continuidad de mi 'bolsillo'.
Así hice el pasado sábado con un par de amigos, decidimos ir a probar el menú de mediodía, y una vez más, sin peros.
Sin vino por posterior viaje al volante. Lo suplimos con un poco de Inedit.
Empezamos por la sopa de castañas, perfecta de sal y con las castañas en su punto perfecto de textura, ni demasiado deshechas ni duras, mucho sabor, excelente. Posteriormente probamos el bonito, que estaba también excepcional de sabor. Probamos el arroz de marisco pelado, excelente de sabor y el punto de cocción del arroz, y es que las calderetas de la Pitanza son, en mi opinión, admirables.
El postre muy bien, la tarta de chocolate con helado de mandarina, el partido estaba ya ganado.
Genial, una vez más.

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La Pitanza
Servicio del vino: 10 10
Comida: 10 10
Entorno: 10 10
Calidad-Precio: 10 10
10.0 10
Josan01

Josan01 14/11/11 22:06

Fecha de visita: 11/11/11
Precio por persona: 48.0

Comida de tres amigos celebrada el 11-11-11 para conmemorar semejante fecha.
El tiempo de presentación de los platos roza casi la perfección; no en vano, hay seis, sí digo seis, relojes midiendo los tiempos de cocción para que cada plato llegue en su punto.
11 arroces y de acompañamiento algo tan original como piparras y "aigua sal" de zafanories.
Estos son los resultados:
ENCURTIDOS:
Piparras ligeramente picantes y poco avinagradas que te preparan la boca para lo que viene a continuación. Correctas.
"Aigua sal" de "zafanories", con un poco de vinagre balsámico, algunos trozos, y de vinagre de sidra, los restantes, del huerto del padre de Joan. Increíbles por su textura crujiente, que no dura. Sabor tímidamente picante que recuerda a las hortalizas orientales.
ARROCES.

1.- ARROZ DE CENTOLLA Y CANGREJOS.
Arroz variedad bomba de la marca “SIGNO” de Sollana , lo dejamos reposar 5 minutos, tras crearse ese "velo" característico de los arroces melosos, que hace que este tipo de arroces se asienten, comenzamos a degustarlo.
Sabor profundo, procedente del centollo, que es suavizado por el fondo de cangrejo que ha servido de base al caldo. Un punto picante, ¿"bitet"?, que abre las papilas desde la primera cucharada; con toda seguridad, por ese caldo, potente, muy potente. Se acompaña de una hoja de salvia crujiente que se rompe en la boca y que por su textura, completamente diferente a la del arroz, permite apreciar todavía más el punto de cocción "al dente", pese a ser meloso.
Buen inicio de comida: nos abre todavía más el apetito. Esto promete.

2.- ARROZ DE MOLUSCOS.
Fondo de mayor suavidad que el arroz anterior pero no por ello menos suculento. La base del mar navajas, berberechos y "clóchinas" de Valencia (variedad más pequeña que el mejillón, pero de una finura y sabor inigualables); de la tierra, espárrago verde cuya dulzura contrasta con ese punto ligeramente salino de los caldos en los que los moluscos son la base.
El arroz se ha cocinado tomando como base, con los matices dichos, ese caldo. La primera cucharada irrumpe en la boca. El inicio recuerda al espárrago para mutar rápidamente al sabor a mar, ligeramente dulzón, de los berberechos.
Aparece la clóchina; nuestra clóchina. ¡Qué fina! Recuerda al dátil de mar.
Cucharada con navaja y con ella alcanzamos el último peldaño de esta escalera que según íbamos subiéndola se nos iba apareciendo texturas, aromas y sabores cada vez más profundos, más intensos.
El arroz adquiere una dimensión casi "sensual" pero manteniendo el equilibrio de perfume y sabores.
Punto de cocción más meloso, menos "al dente" que el anterior. Más elegante, más "educado".

3.- ARROZ ALL I PEBRE DE KOKOTXAS DE BACALAO.
Apariencia de guiso de "all i pebre" de la Albufera con ese aroma y cremosidad que lo hacen único.
Caldo de galeras al que se le añade almendra picada y se completa con un pil-pil cocinado con las kokotxas de bacalao. Lógico que así sea, y no de merluza, pues son más suculentas.
Punto de cocción meloso (lógico, no en vano hay una parte de gelatina que procede del pil-pil y que se ha disuelto en el caldo), no pasado, pero tampoco está al dente, está "casi al dente".
El "pebre" irrumpe, tras la primera cucharada. La impresión era como si estuviera escondido, pero segundos después se fija en las papilas invitándote a beber un sorbo de buen vino.
Caldero en el que el arroz (como captador y transmisor de sabores) sustituye a la patata del guiso y al pan que todos "mojamos". Las kokotxas hacen lo propio con la anguila.
El punto ligeramente salado de las kokotxas se agradece por su contraste con el punto dulzón y picante, no excesivamente picante, de la base del caldo (recordemos que es de galeras con almendra picada).
Tras 10 minutos en la mesa, el arroz ha absorbido todo el caldo. Equivale a haber machacado la patata en el caldo del guiso original.
El resultado totalmente satisfactorio.

4.- ARROZ PIL-PIL DE BACALAO Y ESPINACAS.
¡Qué aroma! Te sirven el plato y ya sabes lo que hay detrás.
¿Comida de vigilia? Quizás, aunque hoy es 11 de noviembre.
Punto de cocción que aun siendo un arroz meloso está "al dente".
Surge la pregunta entre los comensales: ¿Debería haber sido servido antes que el arroz anterior? Puede ser. Sin embargo, la fuerza del bacalao, previamente marcado en una sartén, su punto salino, logra difuminar los recuerdos del plato anterior. Fuerza que es preciso difuminar, que no neutralizar, con unas hojas de espinacas.
Se ha acompañado con unas nueces enteras (sin pelar la cáscara) en agua sal, que recuerda a las aceitunas negras/moradas pero con un sabor más mitigado.
Maridado este arroz con una copa de Valdespino Cardenal VORS lo ha convertido en algo excelso.

5.- ARROZ DE PULPO CON CALABAZA.
En este plato apreciamos todos los sabores, calabaza, pulpo y la originalidad de unas diminutas uvas pasas en el mismo. Es un arroz muy elegante pero muy arriesgado en la combinación de estos dos productos.

6.- ARROZ DE MORCILLA Y CALAMAR.
Impresionante contraste de la morcilla de arroz con la potencia de sabor del calamar de playa. Podemos apreciar el sabor de la morcilla y del calamar por separado, nunca los aprecias juntos. Es un arroz para los muy arroceros.

7.-ARROZ AL HORNO.
Tomate, costillas de cerdo, patata, garbanzos y morcilla de cebolla. Arroz clásico de Valencia que te recuerda al de tu madre, cada cucharada del mismo me hace retroceder a mi infancia, a esas comidas familiares de domingo en que en casa se hacía este arroz y cada cucharada del mismo te sabía a gloria. Observación especial a destacar la soltura del arroz y no deja nada de aceite en el plato, está perfecto.

8.-ARROZ EN FESOLS Y NABS.
Sale el fondo de armario de la abuela; blanquet, oreja, morro, de sabor contundente pero nada pesado. Arroz cocinado a fuego lento, con las premisas de la cocina bien aprendidas: paciencia y con tiempo, como antaño se cocinaba .enorme mérito conseguir esa contundencia de sabor y elegancia.

9.-ARROZ CON SETAS Y CODORNIZ.
Codorniz mas Rebozuela Boletus Edulis y Colmenilla . Arroz en punto perfecto de cocción, sabor a tierra mojada, lluvia, humedad de sotobosque con un fondo potente, equilibrado entre las setas y la codorniz. El beneficiado es el arroz, ganando en sabor que aparece al morder el grano en primer plano y posteriormente por detrás las setas y la codorniz provocando un juego de texturas, de sabores y de retrogusto que culminan en una explosión de sabor

10.- ARROZ CON JARRETE DE TERNERA, ALCACHOFAS Y HABITAS.
Potencia a la enésima. Quizás demasiada, tal vez hay que equilibrar tanto sabor con unas alcaparras u otra sustancia que rompa la gelatina potente y enorme de sabor. Otra vez más el punto del grano es el que corresponde. A pesar de ser, un plato con sabor extremo y que no es nada fácil de entender. En cualquier caso es un canto a la gelatina, a los sabores de potencia y extrema y reducciones al mínimo.

11.-ARROZ CON CIERVO, JABALI , CASTAÑAS , PIÑONES Y ROMERO.
Enorme plato. Enorme en concepción, en sabor y en juego de texturas. El ciervo y jabalí existen en un primer plano, pero las castañas cumplen una maravillosa función de dotar de una dulzura amén de una textura más dura y los piñones, además de dotar una nueva textura a las anteriore , dan ese punto de tostados que explota en la boca y se une a la carne , a las castañas y , sinceramente, confunde y descoloca , pero enamora.

Servicio del vino perfecto. Empezamos con una Bota de fino Amontillado numero 24 de Navazos, seguimos con Reixiu 2010, Rocallis 2007, Malleolus 2005, Luditte 2005 y Arbossar 2008. De postre Fritz Haag Juffer Sonnenhur Auslesse . Joan, profesional donde los haya, ayudado de Alex, cumplen perfectamente su cometido, no sólo en el aspecto del vino sino en todo el servicio de sala. Ya quisieran muchos restaurantes disponer de ese mimo, ese cuidado y ese cariño hacia el cliente como el que ellos destilan. Nunca faltó, ni pan, ni agua ni vino. Servicio absolutamente satisfactorio, tanto en el aspecto profesional como en el humano.

Considero que no es fácil para ningún restaurante enfrentarse a un reto de una comida de once arroces diferentes. Ni para La Pitanza ni para ninguno. Pero si añadimos a esa circunstancia que cada arroz tenía un fondo absolutamente diferente , que todos los platos (recordemos que han sido once) han salido en punto de cocción perfecto o casi perfecto, que se han mezclado arroces secos, caldosos y melosos , y además no se han limitado a hacer una vertical de arroces , yendo de sabor menos potente a mas potente , sino que nos han subido en un carrusel perfecto de sabores, con subidas, bajadas y esperas perfectamente sincronizadas , no cabe otra opción que descubrirse ante esta cocina. No se han limitado a cumplir un expediente, ni siquiera se han limitado a dar un recital de profesionalidad, nos han dado un autentico recital de sabor, de texturas, de cocción, imaginación, poderío, dominio de los fogones y bien hacer. Nos han llevado del mar a la montaña, pasando por la huerta. Nos han dado un repaso geográfico de materias primas, de sabores, de mezclas de texturas, de imaginación y de homenaje a la naturaleza. En esta comida La Pitanza ha demostrado que, más allá de decoraciones y de entorno, más allá de lujos y de boato, es un restaurante enorme y lleno de profesionalidad en cocina y en sala. No hay que engañarse, en esa comida bajaron al ruedo y se enfrentaron a un miura con sus conocimientos, su profesionalidad, su afán de superación y, sin miedo, sin arredrarse, sin temores y han demostrando lo que son y de lo que son capaces de hacer, arte en la cocina. No hay que guiarse por las apariencias, ni por la escalera empinada, ni por la situación, ni por sus menús ajustados en precio. Hay que fiarse por lo que dan y como lo dan, por lo que cocinan y como te lo sirven, por su amor a lo que hacen y por que aman su profesión y su único objetico es proporcionar satisfacción al cliente. Y lo logran, vaya si lo logran. No han tenido miedo a lo que se les pidió y han sabido darnos un volteo, provocando que saliéramos satisfechos, sorprendidos y lo que todavía, si cabe, es más importante, nos han dado una lección magistral de cocina y sobre todo de cariño hacia el cliente y encima para apuntillar la gesta, todo se ha realizado en una cocina de seis metros cuadrados.......... creo que sobran las palabras.......Muchas gracias Amparo, Belén, Hugo, Joan y Alex. GRACIAS

El precio es sin vinos

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La Pitanza
Servicio del vino: 8.5 10
Comida: 8.5 10
Entorno: 7 10
Calidad-Precio: 10 10
8.5 10
Javier46

Javier46 21/10/11 20:21

Fecha de visita: 21/10/11
Precio por persona: 35.0

Hacía bastante tiempo que no iba a este restaurante . Y el reencuentro no ha podido ser mas positivo.
De entrantes :
Tomate con bonito : No puedo opinar porque el tomate crudo no me gusta. Los acompañantes han dicho que estaba muy bueno. Se presenta con una semiesfera de tomate que al partirla tiene un relleno de un bonito con una salsa.
Huevos rotos con rebollones : Plato muy clasico y muy bien elaborado con las primeras setas de la temporada

Platos de cuchara :
Pochas con centolla: Pochas finisimas, textura de mantequilla con fondo fuerte de sabor a centolla. La finura de las alubias se mezcla con la potencia del crustaceo. Muy buen fondo. Plato con textura delicada y sabor profundo
Garbanzos con langostinos : Especialidad de la casa . Poco que añadir a lo ya dicho anteriormente. Es una marca del restaurante y me imagino que este plato nunca dejara de estar en la carta. Sabor profundo con garbanzos extraordinarios. Su fondo de sabor no tiene nada que ver con el anterior

Platos de arroz :

Arroz con pulpo y calabaza : Originalidad, complejidad y profundidad en el sabor. Mezcla rara a priori que en la boca se transforma en un plato serio. La acidez del fondo basado en el epulpo se contraresta con el suave dulzor de la calabaza. Arroz prieto, al dente que no se pasa en su coccion que ayuda sin duda a su disfrute. Mezcla de sabores , por una parte fondo oscuro y cargado , por otra calabaza melosa y pulpo en perfecta coccion unidos por unh grano potente y perfecto de punto.

Arroz con jabali, ciervo , piñones y romero : Plato de montaña, plato de cazador. Sabor profundo , lleno , directo. Hay carne prieta con monte bajo y el detalle que puede marcar la diferencia, los piñones que , al estar fritos acon anterioridad, al masticarlos dotan de un retrogusto al plato que lo hace diferente y personal al maximo. Este arroz dará que hablar aunque , emho, hay que entenderlo. No es facil si no te gustan los sabores llenos , plenos y completos.

Plato de quesos artesanos : Muy buenos , en especial el cabrales y el de Castellon

Muy buen servicio de vino. Carta corta , pero justa , teniendo quizas una falta de mayor cantidad de blancos , pero que consta que está en vias de solucion. Se nota que esta hecha en funcion de la clientela habitual del local con lo cual han tenido que equilibrar la demanda con los deseos de oferta. En cualquier caso , precios comedidos.
Servicio en sala muy bueno. Joan es un profesional como la copa de un pino y trasmite su pasión incontrolada por su trabajo. Y esa pasión es la que hace que esta sala sea diferente. Diferente en concepto, en ilusion y en inquietud. Y eso es , sin dudad un valor añadido. Te hace sentirte comodo, atendido y cuidado .

Sin duda se nota que ha habido un paso adelante en este establecimiento. Ademas de mejorar los elementos decorativos , ha habido una evolución en su cocina. Sin renunciar a su concepto de comida de cuchara clasica , las apuestas han querido dar algo más a lo que antes se ofrecía. Parece como si , después de llegar a un punto con dominio de su carta , hayan querido ir más alla, subir un peldaño más en esa imaginaria ascensión que se intuye que se planteó en su concepción. Y emho, lo logran. Los tres platos nuevos que he probado (las pochas y los dos arroces) manteniendo la personalidad de la Pitanza ofrecen un aspecto novedoso. Sin abandonar su sabor clasico apuestan por conceptos y mexclas mas arriesgadas. pero , eso si, nunca se pierde el denominador comun, su sabor. Sabor honrado a materia prima acorde a su cocina.

Siempre es bueno evolucionar, siempre es bueno que , sin perder las raices, se ofrezcan versiones nuevas al cliente. La Pitanza ha iniciado un camino que sería una autentica pena que lo abandonara. Ha seguido el camino de su personalidad, de su creencia, de sus bases , pero evolucionando, dando un paso firme , seguro y lleno de convencimiento. Un paso mas alla.........en busca de una mayor satisfaccion de los que tenemos la suerte de comer alli. Esperemos que esto sea el comienzo de una carrera sin vuelta atrás. Por su bien y por el nuestro.......
Precio sin vinos

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