En el postre te dejas el corte de helado de mi peque que nos lo cobraron a casi 5 euros, pero bueno, no nos cobraron las dos aguas y el servicio de copas, como quedé con Oscar que lo cobraría.
Es cierto que el servicio fue extremadamente lento y algo olvidadizo, pero cierto es que es un chiringuito que estaba completo y el servicio no daba a basto. Como bien dice la pizarra que encabeza la cocina a vista: Se cocina con cariño y por eso tardamos más, o algo parecido.
No comentaré el restaurante porque ya lo has hecho tú muy bien.
Lo mejor como siempre fue la compañía y el tumbao que nos dimos algunos suertudos después de la comida en la zona Chill out.