Es difícil encontrar hueco en la terraza y a la puerta del mercado central, ahora lleno de turistas y que se toman un descanso en este lugar, pero hay un comedor interior (la ampliación) menos conocido y nada visible que te permite tener más opciones de sentarte.
En verano siempre hacemos una escapada al mercado central para comprar para la noche del concurso de paellas (este año éramos 22 comensales); y ya que estamos, almorzamos.
Saludos