Nosotros comimos en la pequeña terraza que tienen en la acera hace unos meses, y la cuenta subió a 190 € (cuatro personas) porque nos tomamos dos botellas de champán, ya que en un francés era lo que "tocaba". Dejando al margen esto, buena calidad la que ofrece este singular y baqueteado cocinero, incluso en sitios importantes de Europa. Le falla el servicio administrativo, porque el 2 de octubre del año pasado le solicitábamos la factura legal de la comida, y aún la estamos esperando. Debe ser práctica "valenciana" porque le solicitamos lo propio a El Poblet, y tampoco han remitido la factura oficial.