Yo cuando estoy aquí, como raramente pizzas, pero estar en Italia y no comer pizzas es como ir a Euskadi y no comer un txuleton, jajaja. Las pizzas como las que comimos en esa pizzeria, de masa muy fina, hechas en horno de leña, crujientes, grandes y bien ornamentadas, me las como con placer...
Hemos probado todo tipo de restaurantes y de ambientes, una verdadera aventura culinaria.
Abrazos