Hace años cuando estuve en Grecia insistía en probar el vino resina. Los hosteleros me decían que ¡no!. Cuanta razón tenián. Lo pude tomar hace unos pocos años en España y todavía tengo una botella. No pude pasar de la primera. Me queda una de blanco. Si quieres quitar las ganas, cuando vengas por aquí la tomamos. Saludos Sr. de Las Merindades Burgalesas cuna de Castilla.