Muy buen resumen de la quedada, fue un placer recibiros a todos en mi barrio, jeje. Il Bambino es un local que si bien tiene sus limitaciones en cocina, sí que saben hacer bien algunas especialidades y trabajan con honestidad y ganas, fíjate que con el local a tope mediodía y noche nos pudieron atender bastante bien. Y en cuanto al tercio de destilados, una vez que nos hemos quedado sin El Padre, es lo mejor de Madrid.
En cuanto a platos y vinos estoy de acuerdo en casi todo lo que comentas, vinos distintos y más complicados de probar que es lo que mola de estas quedadas, particularmente me quedo con el risotto como plato y el Bageiras, aunque los espumosos del sur me gustaron mucho (más el de NZ) y el pinot meunier tinto fue una sorpresa. Al final el Vouvray se fue abriendo…
Pues eso, un placer y espero que nos veamos en otra a no muy tardar…estaría bien en Las Piscinas, en Cantabria.
Un abrazo,
Eugenio.