Jejeje... ¡Mira que ir a un garito de éstos! No te hacía yo a ti... Aunque he de confesar que también yo, hace algunos años, en Lisboa asistí a una cena de un restaurante que no estaba nada mal (aunque muy caro) en el que cantaban "entreplatos" fados. Así a priori, "Cena con espectáculo" es una situación que intento evitar. Nunca he tenido experiencias satisfactorias.
Lo del atraco al turista, me revienta. Afortunadamente las redes sociales, poco a poco, ponen a los caraduras en su sitio.