En efecto, a este tipo de vinos hay que “mimarlos” para que se mantengan en forma, con refrescos o sacas aunque sean mínimas, pero que el vino no quede nunca parado en exceso porque eso le resta frescura y vivacidad, un poco al estilo de los viejos Fondillones. Un buen trabajo sin duda. El diseño de la botella en efecto, no permite la guarda en la vinoteca, a no ser que se ponga de pie…de todas formas, juraría que la saca era de 60 botellas, así que poco hay para guardar…
Saludos,
Eugenio.