Es mucho más fácil que todo eso. Lo utilizo mucho:
Es un descriptor muy claro. Cuando era adolescente nos dio a unos cuantos amigos por el modelismo, pero claro, nos gustaba lo complicado, de manera que comprábamos madera y la tallábamos con una navaja y con un buril y una lija pulíamos las martes más toscas. El olor a madera de balsa es algo que no se olvida, sobre todo cuando te tiras dos horas haciendo la quilla de un barco.
En fin, es un grato recuerdo de la infancia que intentas dilapidar con tu ignorancia, pero mi corazón es duro y sabrá resistir tus envites.