¡Y qué más dá lo que comimos!
¡Y qué más dá lo que bebimos!
Jejeje... :-)
Antonio nos hizo disfrutar como pocas veces, sabía vender cada vino, buscando su singularidad, sus puntos fuertes, describiendo su esencia. Cada vino lo contó con una pasión tremenda, y es que Antonio trasmite...
P.S.: y la cena me gustó.