Estuve anoche. Doy fe de lo del ruido había grupos y mesas con niños ( también tienen derecho a salir a cenar, lo sé). También constaté lo del servicio que comentáis, tres camareras distintas vinieron a preguntarnos qué queríamos beber, en la pequeña mesa se acumulaban los platos, el cestito de pan ( muy bueno), el vino, el agua, las copas...; en fin... en mi visita anterior salí más contenta, entonces fue el menú del mediodía, equilibrado y rico. Si vas tres veces a carta creo que debe cansar. Lo dejaré como oopción para comer cuando vaya de compras al centro