Llamé por la mañana al restaurante y hablé con el cocinero, al cual conozco desde hace tiempo. Y me dijo de forma clara, cuando le pregunté si tenía algo especial en esta época,
“ tenemos una carne excelente procedente de la montaña palentina”. Y así resultó, una carne de un gran nivel y su mano en cuanto al nivel no se queda atrás ni mucho menos.
Si te das cuenta, de seis comensales cinco pedimos carne.