En nuestro caso no estaba Paco Morales. Pero sí puedo decir que el servicio se volcó y que lo que comimos estaba realmente bueno. El jefe de cocina salió tímidamente a preguntarnos con un "qué tal". Quizá, como ya se ha comentado, un poco de desilusión por el punto de cocción del rabo. Por lo demás, nota altísima. Se echa en falta más sitios así en los madriles.
Saludos