Comparto parecidas sensaciones, en honor a la verdad fue ¡una traca de colofón! Gracias una vez más a los organizadores: Fernando e Isaac.
El ser sólo siete a la mesa propició un buen ambiente y un mayor deleite de la experiencia.
Los vinos me gustaron, especialmente el Arima, que no había probado hasta ese día, con unos aromas muy limpios, tremendamente definidos y una boca con un equilibrio sobresaliente entre acidez y dulzor.
Te estás destapando como el más rápido de la Peña en comentar todo el periplo. Jejeje...