Verdaderamente es una ciudad que me gustó muchísimo, vivo solo a 220 Km y hasta ahora, por una cosa o por otra no la había visitado.
Es como bien dices una verdadera joya. Fue una lástima que en esta visita no hayamos podido ver el coro de la catedral, pues actualmente lo están restaurando y no abrirá de nuevo hasta dentro de 10 meses. O sea que en esas fechas volveré nuevamente a visitarla.
Tanto L'Epicurien como La Table du Sommelier, merecen una visita.
Un saludo
Joan