Se echa de menos ese concepto vintage en los vinos actuales. Ahora se dice que este año ha sido bueno y que el pasado fue malo, o que llovió mucho, o que fue caluroso de cojones y los vinos no van a evolucionar bien... Y el asunto se queda en eso. Echando la vista atrás te das cuenta que existe un nexo de unión entre los vinos del 68, que en la mayoría de casos están llegando pletóricos. Y lo mismo con la potencia de los 64, o el carácter de finísima reducción y delicadeza de los 73. Un saludo!!!