Por donde dices he pasado y es cierto que algo tiene ese horizonte que te lleva a la reflexión.
Sin embargo, es más mundano mi requerimiento, en la mesa de un restaurante siempre me encontrarás mirando hacia la ventana o, si no es posible, hacia la perspectiva más abierta de la sala.
Tampoco es una manía, sólo una preferencia.
Ya ves de qué se habla cuando a uno le gusta comer bien, Eh? Jajaja
Un abrazo