La verdad es que últimamente, por circunstancias ajenas a mi voluntad, no visito todo lo que me gustaría. La compañía te marca a la hora de elegir el restaurante y alguna amiga que otra es más aficionada al pollo asado que a los menús degustación o a los pescados de calidad. Incluso poco bebedoras de vino rico con lo que no me animo. Pero irán llegando, ahora más con cuentagotas pero llegarán.
Ya veo que tú también me lees con detenimiento y me has pillado. Está mal construida la frase pero veo que nos hemos entendido perfectamente. :-) Un abrazo