Ni estoy a dieta ni me dedico a nuevos menesteres. Falta de tiempo, esa es la explicación. Doy por perdido ya todos los restaurantes de los últimos meses (si no es en caliente al final hablo de recuerdos o incluso de recuerdos de recuerdos, por lo que hablar sobre esas experiencia tiene ya mucho de subjetividad). Colgar vinos es más sencillo: comentarios más cortos y la ventaja que tiene el tomar notas sobre el terreno. El viernes tengo cena en Ikea y si a la mañana siguiente no me duele mucho la cabeza, cosa que dudo, lo colgaré.