Nada Aurelio sigue en sus trece, como a mí me hubiera pasado si el veredicto final hubiera sido distinto al mío. A él le gusta más el sabor de la carne cruda, a mí el sabor de la carne que se funde con la grasa. Luego vamos comprando pseudo-kobe para buscar esa grasa infiltrada, o jamón de bellota, me da igual.